Sanremo contra Rai: ¿el festival más famoso de Italia al borde del divorcio?

La guerra por el león de oro: egos, dinero y… ¿un posible “Festival de la Canción Rai”?
Sanremo sin Rai suena tan raro como un espresso sin cafeína, pero cuidado, porque el divorcio más mediático de Italia podría estar a la vuelta de la esquina. La tensión entre el Comune de Sanremo y la Rai ha escalado hasta cotas que ni en las novelas del Commissario Montalbano. Según revela Il Sole 24 Ore, las negociaciones están congeladas desde hace una semana. Y no hablamos de un pequeño rifirrafe, sino de un auténtico pulso por el control del festival más icónico del país.
¿El motivo? Sanremo quiere su parte del pastel (y no solo un trozo pequeño)
El Comune de Sanremo, crecido tras una sentencia del Tar de Liguria y confirmación del Consejo de Estado, exige desde ya un concurso público para gestionar las marcas y el formato del Festival a partir de 2026. Y lo que ha hecho saltar chispas: pide el 1% de los ingresos publicitarios y que el nombre y el formato del festival sean oficialmente suyos. Vamos, como si pidieran prestado el coche… pero reclamando quedarse con la matrícula también.
La Rai, que se considera la madre, padre y madrina del festival, ha dicho un rotundo “no, grazie”. Fuentes internas habrían dejado claro que sin la Rai, Sanremo no existiría tal y como lo conocemos y que, si no hay acuerdo, están listos para mover ficha: “Festival della Canzone Rai” suena fuerte en los pasillos de Viale Mazzini.
Plan B: Adiós flores de Sanremo, hola Vesubio y Aperol
¿Dónde podría celebrarse este festival “alternativo”? Turín, Milán, Viareggio, Rimini e incluso Nápoles ya han asomado como candidatas. Imagina un Sanremo en la elegante Viareggio o, mejor aún, un festival en Nápoles con el Vesubio de fondo. ¿Herejía? Quizás, pero Rai está dejando claro que está dispuesta a romper con 70 años de tradición si no se llega a un acuerdo antes del 1 de agosto.
Cuenta atrás para el drama final
Un Cda decisivo de la Rai está fijado para el 30 de julio, y las fuentes apuntan a que la ultimátum vence el 1 de agosto. Si las flores de Sanremo no se alinean con el logo de la Rai, 2026 podría ser el primer año en que el festival se celebre sin su histórica sede.
Entre tanto, el público italiano observa con palomitas en mano. Porque si algo nos enseñó Sanremo es que, aunque la música sea la excusa, el verdadero espectáculo siempre se cuece detrás del telón.
Fuente: Il sole 24 ore