ORF destapa el escenario de Eurovisión 2026: Viena se pone artística y rompe moldes

Austria no ha querido esperar a mayo para recordar al resto de Europa quién inventó la Secesión, quién presumió de Klimt antes de que fuera mainstream y quién se toma el arte tan en serio que hasta un escenario de Eurovisión necesita una tesis detrás. ORF ha revelado el diseño del escenario del 70º aniversario del festival y, sorpresa, Viena ha decidido que este año no habrá medias tintas: todo será grande, dorado, curvo y perfectamente autoconsciente.
El proyecto, firmado por el eterno arquitecto eurovisivo Florian Wieder, combina tres elementos que suenan a concepto de museo pero que, milagrosamente, funcionan:
la Hoja, la Línea Curva y la Estructura. Vamos, que el escenario tendrá una forma orgánica imponente que parece salida de un catálogo futurista, un arco dramático digno de ópera vienesa y un armazón dorado para que el conjunto grite “arte europeo” en mayúsculas.
Un escenario que quiere romper reglas (otra vez)
El diseño bebe de la Secesión vienesa, ese movimiento que proclamaba “A cada época su arte, al arte su libertad”. ORF, muy metido en el papel, asegura que el escenario no solo quiere hacer honor al espíritu creativo de Viena, sino abrir la puerta a nuevas formas, nuevas texturas y, si nos apuras, nuevas discusiones entre eurofans sobre si la curva es demasiado curva o no.
La Hoja simboliza los nuevos comienzos (y ese renacer que Eurovisión necesita este año).
La Línea Curva pone la emoción en movimiento, que falta hará.
La Estructura dorada añade orden, elegancia y ese toque de “esto solo puede ser Austria”.
Green Room conectado y Winner’s Walk
Este año no habrá que adivinar dónde se esconden los artistas durante las votaciones. El Green Room estará conectado al escenario mediante una pasarela, lo que permitirá un Winner’s Walk entre el público. Si no lloran los artistas, lloraremos nosotros.
Hollywood entra en Eurovisión
Los directores Michael Kögler y Robin Hofwander han decidido que ya era hora de subir el nivel técnico: por primera vez, se usarán cámaras ARRI, las mismas que mastican Coldplay, Taylor Swift y media industria cinematográfica. Viena 2026 quiere look de película.
Literalmente.
Mozart en versión remix
Porque nada dice “Eurovisión en Austria” como un toque de Mozart, Dorothee Freiberger y Martin Gellnerreinterpretarán motivos de La flauta mágica para la sintonía del festival. Orquesta y electrónica, tradición y modernidad, Mozart meets ESC. El combo está servido.
La ambición vienesa está clara
Con un escenario que mezcla arte histórico, tecnología de Hollywood y ambición sin límite, ORF no pretende montar una gala: pretende montar un manifiesto artístico. Y celebrando el 70º aniversario del festival, tampoco es que esperáramos menos.
Viena 2026 ya está calentando.
El resto de Europa que se vaya preparando.
Fuente: Eurovision