Noruega repite presentadores en el MGP y nadie finge sorpresa (porque, sinceramente, ¿para qué?)

Hay decisiones televisivas que no necesitan drama, comunicado solemne ni redoble de tambores. Simplemente pasan. Noruega ha confirmado a sus presentadores para el Melodi Grand Prix y la reacción general podría resumirse en un gesto muy escandinavo: asentir con la cabeza y seguir adelante.
Ronny Brede Aase, Marte Stokstad y Markus Neby vuelven a ponerse al frente del MGP, tras haber conducido ya la final del año pasado. No hay revolución. Hay continuidad. Y, curiosamente, eso se agradece.
Un trío que ya sabe dónde pisa
Ronny lo dice sin rodeos: volver al “circo del MGP” es divertido. Lo mejor, según él, no son ni las luces ni el confeti, sino esa mezcla tan particular de entusiasmo colectivo y secretismo absurdo sobre canciones y artistas. El ritual previo, vamos.
Marte y Markus no tardaron mucho en decir que sí. Presentar el MGP juntos otra vez era una de esas propuestas que no se piensan demasiado. Ya conocen el formato, los tiempos muertos, los imprevistos… y también saben cómo salir del paso si algo falla.
Y si vuelve a fallar la técnica, como ya ocurrió en 2020, la solución está clara: improvisar conversación, sonreír y seguir adelante. Televisión clásica. De la que funciona.
El MGP ya no juega solo en casa
Markus Neby lo tiene claro: el Melodi Grand Prix ha cambiado de liga. Los últimos años han demostrado que ganar en Noruega ya no es solo un logro local. Artistas como Alessandra Mele o Kyle Alessandro han conseguido proyección real fuera del país.
Eso eleva el listón. Y cuando el listón sube, todo se vive con un poco más de tensión… y de interés.
Marte, por su parte, pone el foco en lo esencial: las canciones. Según ella, este año hay temas que se te quedan en la cabeza sin pedir permiso. Canciones “nynnbart”, de esas que tarareas sin darte cuenta. Aviso lanzado.
Los artistas se darán a conocer el 19 de enero y las canciones completas llegarán el 26 de enero. El calendario ya está marcado.
Lillehammer, nostalgia olímpica y fiesta local
La gran final se celebrará el 28 de febrero en el Håkons Hall, en la ciudad de Lillehammer. Un escenario con historia, treinta y dos años después de los Juegos Olímpicos de Invierno.
Marte lo resume bien: salir de las grandes ciudades cambia el ambiente. Hay otro tipo de implicación, otro pulso local que se nota en pantalla. Y el ayuntamiento ya ha prometido convertir la cita en una auténtica fiesta popular.
Markus, mientras tanto, se limita a lo suyo: aderezar los huecos, soltar comentarios y confiar en que el equipo haga el resto.
Debate sí, pero la noche es para la música
Los tres presentadores coinciden en algo importante: el debate sobre la participación de Noruega en Eurovisión existe y es legítimo. No se esquiva. Pero la noche del MGP tiene un objetivo claro.
Encontrar la mejor canción posible.
Ronny lo dice con una honestidad casi infantil: sabe que será una gran noche, con buena gente y buen ambiente. Y sí, reconoce que está encantado de volver.
Sin aspavientos. Sin promesas grandilocuentes.
Solo televisión bien hecha… y un país listo para cantar.
Fuente: nrk