Se acabó el salseo: ni Canadá ni Kazajistán debutarán en Eurovisión 2026

Pues ya estaría. El runrún era intenso, los timelines iban embalados y más de uno ya estaba imaginando banderas nuevas en pantalla… pero la realidad ha llegado con tacones planos.
Ni Canadá ni Kazajistán debutarán en Eurovision Song Contest 2026. Confirmado, cerrado y con el portazo justo para que se oiga.
El encargado de apagar la fantasía colectiva ha sido Martin Green, que ha dejado claro que Viena 2026 no tendrá invitados sorpresa, ni por cumpleaños redondo ni por ilusión viral.
Mucho “se comenta”, poco “se puede”
Durante meses, el relato se vendió solo: Eurovisión cumple 70 años, Australia debutó en un aniversario, Canadá está motivada, Kazajistán lleva años rondando… blanco y en botella.
Pero no. Eurovisión no funciona por vibes. Funciona por fechas límite.
Según Green, el plazo para incorporarse al festival cerró en diciembre. Y una vez cerrado, ni aniversarios, ni gobiernos entusiastas, ni titulares bonitos. La lista está cerrada.
Eurovisión podrá ser emocional, pero su burocracia es de acero.
Ser Miembros Asociados no significa estar “casi dentro”
Aquí está uno de los grandes malentendidos del eurofandom.
Tanto Canadá como Kazajistán son miembros asociados de la Unión Europea de Radiodifusión. Eso significa que pueden emitir Eurovisión, hablar de Eurovisión y soñar con Eurovisión.
Pero competir… es otra liga.
Para eso hace falta una invitación expresa de la UER. Y para 2026, esa invitación no ha llegado. Ni va a llegar.
Kazajistán: muchas ganas, poco presupuesto
Lo de Kazajistán no es postureo reciente. El país emite Eurovisión desde 2010 y lleva una década apareciendo en quinielas imaginarias.
Su cadena, Khabar Agency, incluso participó en Eurovisión Junior entre 2018 y 2022, lo que parecía un ensayo general bastante evidente.
Pero a finales de 2025, el Ministerio de Cultura kazajo fue claro: participar en Eurovisión cuesta dinero. Mucho dinero. Y ahora mismo, ese dinero no está en el presupuesto.
Conclusión: ilusión sí, chequera no.
Canadá: entusiasmo político, timing fatal
El caso canadiense es aún más jugoso.
En otoño de 2025, documentos presupuestarios revelaron que el Gobierno canadiense estaba trabajando con CBC/Radio-Canada para explorar una posible participación en Eurovisión.
Hubo incluso rumores de implicación directa del primer ministro Mark Carney. Vamos, que el interés no era cosa de fans aburridos en Twitter.
¿El problema? Todo esto salió a la luz cuando el plazo ya estaba cerrado. Mucha intención, cero margen de maniobra.
No es un “no queremos”. Es un “llegaste tarde”.
Para Viena 2026, el mapa eurovisivo se queda como estaba. Sin debuts, sin sorpresas geográficas y sin momento “histórico” para el vídeo de apertura.
¿Decepciona? Un poco.
¿Sorprende? En absoluto.
Eurovisión no suele improvisar. Y cuando amplía el club, lo hace despacio y con tiempo. Ni Canadá ni Kazajistán están fuera del radar… simplemente no entran en esta temporada.
Porque en Eurovisión, como en la tele del corazón, el drama dura un rato… pero los plazos mandan siempre.
Y esta vez, el salseo se quedó sin final feliz.
Fuente: Eurovoix