Bulgaria vuelve a tomarse Eurovisión en serio: 15 artistas y un proceso a la vista

Esto, para Bulgaria, se siente distinto.
No improvisado. No a última hora. No anunciado de puntillas.
La radiotelevisión pública Bulgarian National Television ha confirmado los 15 artistas que han aceptado participar en la preselección nacional para representar al país en Eurovisión 2026. Y, por una vez, la lista no suena a relleno ni a experimento extraño.
Kerana i Kosmonavtite, Mihaela Marinova, Mihaela Fileva, Molec, Roksana, Fiki, DARA, Dara Ekimova, DIA, Elizabet, Innerglow, MONA, Preyah, VALL y Veniamin.
Nombres que, para el público búlgaro, no necesitan presentación.
No es nostalgia: es presencia real
La clave de esta selección no está en el género ni en la estética. Está en la relevancia actual. Son artistas que han sonado durante todo el año en radio y televisión, que han tenido presencia fuerte en plataformas como Spotify, Apple Music o YouTube, y que han ocupado puestos destacados en el BG Top 40.
BNT no parece buscar “rescatar” carreras ni probar suerte con desconocidos absolutos. El objetivo es claro: mezclar nombres consolidados con perfiles que han crecido en lo digital, reflejando cómo se consume música hoy.
Y eso, en Eurovisión, suele ser buena señal.
Un formato sencillo, pero con intención
La preselección se desarrollará en enero de 2026, en directo por BNT 1, y sin giros raros:
- 24 de enero (sábado): los 15 artistas interpretarán una canción de su propio repertorio. Nada de temas eurovisivos todavía. Aquí se mide quién funciona sobre el escenario.
- 31 de enero (sábado): solo siete artistas continuarán. Volverán a cantar una canción propia y, de ahí, saldrá el ganador.
En ambas fases, el resultado se decidirá mediante voto combinado del público y un jurado profesional.
La idea es clara: primero el artista, luego la canción.
Un año simbólico para arriesgar con cabeza
Todo esto desemboca en una edición muy especial del festival. En Viena, Eurovisión celebrará su 70º aniversario, con semifinales los días 12 y 14 de mayo y la gran final el 16 de mayo de 2026.
Bulgaria, esta vez, no quiere llegar tarde ni en silencio. Quiere construir el camino con tiempo, dejar que el público opine, se equivoque, se entusiasme o se enfade. Lo normal en Eurovisión.
Sin favorito… y mejor así
De momento, no hay un nombre que sobresalga claramente. Y eso no es un problema. Al contrario.
Bulgaria no parece tener prisa por decidir. Ha puesto a los artistas en escena y ha dicho: veamos quién aguanta el foco.
Si este enfoque dará frutos en Viena o no, se sabrá en mayo.
Pero una cosa está clara: Bulgaria ha vuelto a tratar Eurovisión como algo importante. Y solo eso ya es un cambio notable.
Fuente: BNT