Islandia sienta cátedra: RÚV apoya la exclusión de Israel del Festival de Eurovisión

En una jugada diplomática con sonido de pedal, RÚV, la radiotelevisión pública islandesa, ha mostrado su predisposición a respaldar la expulsión de Israel del Festival de Eurovisión —y de la Unión Europea de Radiodifusión (EBU). Blanco y en botella: si la EBU propusiera echar a Israel por su implicación en Gaza, Islandia estaría donde hace falta: del lado de la controversia.
Así lo dejaron claro en su reunión del 28 de abril, cuando aprobaron por unanimidad una moción que recurre a precedentes incómodos —Rusia y Bielorrusia— para defender que la EBU aplique sanciones similares a Israel. Porque, según RÚV, “la expulsión es justificable si se considera que el estado «no se comporta conforme a los principios de la organización»”.
La pelota está ahora en el tejado de una EBU que, tras la final del Eurovisión 2025, ha recibido solicitudes formales de varios países —RTVE (España), VRT (Bélgica), Yle (Finlandia), RTÉ (Irlanda) y, atención, la propia RÚV (Islandia)— para que se hagan públicos los números de voto. Se trata de transparencia, sí… aunque con sabor a “¿qué pasó realmente la noche del 17 de mayo?”
El director del festival, Martin Green, ha entrado al trapo con una carta abierta. En ella anuncia que durante junio la famosa Reference Group de la EBU revisará los datos de voto, criticará los excesos promocionales de las delegaciones y… debatirá si es razonable seguir permitiendo hasta 20 votos por móvil o tarjeta por persona. Porque claro, todo apunta a que alguien abusó del sistema.
Islandia tiñe de gravitas el tablero eurovisivo, mientras la EBU se enfrenta al dilema: ¿ponemos la ética por delante o son los votos y el espectáculo lo único que cuenta? Sea como sea, estamos lejos del “todos somos uno”. Y eso, aunque duela, también es parte del show.
Fuente: Eurovoix