Viena convierte Nochevieja en el arranque oficial de Eurovisión 2026 (y no se corta un pelo)

Viena no sabe hacer las cosas a medias. Y cuando digo “no sabe”, quiero decir que directamente se niega.
El Wiener Silvesterpfad, una de las celebraciones de Nochevieja más multitudinarias de Europa, volverá este año a llenar el centro de la ciudad con cientos de miles de personas, ocho escenarios al aire libre y entrada gratuita. Hasta aquí, lo de siempre.
La diferencia es que esta vez la capital austríaca ha decidido que el cambio de año será también el pistoletazo de salida del año eurovisivo.
Sí. Eurovisión empieza en Nochevieja. Literalmente.
Ocho escenarios y un mensaje muy claro: Eurovisión ya está aquí
El Silvesterpfad celebrará su 34ª edición repartido en ocho localizaciones, siete en el corazón de Viena y una más en el Wintermarkt del Prater, junto a la famosa noria. Se esperan alrededor de 800.000 personas, que no solo brindarán por el nuevo año, sino que lo harán con un ojo puesto en mayo.
Porque Viena no quiere que Eurovisión 2026 sea algo que “llegará”. Quiere que ya se note.
Rathausplatz se pone eurovisiva sin complejos
El epicentro de la noche será la Rathausplatz, donde se levantará un gran escenario dedicado al Best of Eurovision. Allí, Benny King y Christiana Uikiza, acompañados por una banda en directo, repasarán algunos de los grandes himnos del festival.
La lista suena sola: ABBA, Céline Dion, Conchita, Loreen… siete décadas de Eurovisión concentradas en una sola noche. DJ Alex List se encargará de que el ambiente no decaiga entre canción y canción, porque esto no va de escuchar sentados, va de celebrar.
No es tanto un concierto como una declaración de intenciones: recordar por qué Eurovisión sigue siendo relevante antes incluso de que empiece.
Medianoche, campanas… y una cuenta atrás eurovisiva
Y entonces llega el momento clave.
Justo a medianoche, con el cambio de año, Viena activará oficialmente la Eurovision Countdown Clock, una gran instalación de pantallas LED situada junto a la Ringstrasse y perfectamente visible desde la Rathausplatz. Desde ese instante, el reloj contará sin parar los días, horas y segundos hasta la final de Eurovisión del 16 de mayo de 2026.
La cuenta atrás se reproducirá de forma sincronizada en todos los escenarios del Silvesterpfad, acompañada por el sonido de la Pummerin y los primeros acordes del Danubio Azul. Un arranque de año muy vienés y muy poco discreto.
No solo se entra en 2026.
Se entra directamente en Eurovisión.
Más que una fiesta, una declaración
El alcalde Michael Ludwig ha insistido en que el Silvesterpfad es una celebración que une a la ciudad y refuerza su proyección internacional. Y sí, hay discurso institucional, turismo, impacto económico y todo eso.
Pero más allá de las frases bonitas, el mensaje es evidente: Viena quiere que Eurovisión se sienta desde el primer día del año. No con un logo en redes ni con una rueda de prensa, sino integrándolo en el mayor evento popular de la ciudad.
Mientras otras sedes empiezan Eurovisión con comunicados, Viena lo hace con fuegos artificiales, un vals y un reloj gigante contando los segundos.
Eurovisión 2026 no está “en camino”.
En Viena, ya ha empezado.
Fuente: OTS