RTVE planta cara a Austria: José Pablo López acusa a la ORF de “politizar Eurovisión” en plena crisis por Israel

La crisis que envuelve a Eurovisión 2026 acaba de sumar un capítulo más, esta vez con España señalando directamente al país anfitrión. El presidente de RTVE, José Pablo López, ha desmentido cualquier intento de mediación de la televisión austríaca ORF y ha acusado abiertamente a sus responsables de “politizar el concurso”, un golpe directo en mitad de la mayor tormenta institucional que ha vivido la UER en décadas.
El contexto ya era tenso: a pocos días de la Asamblea General de la UER, donde se decidirá el futuro de la televisión israelí KAN tras la guerra en Gaza, el director general de la ORF, Roland Weißmann, defendía públicamente la participación de Israel y hablaba de “tiempo de diplomacia” dentro de la organización. Diplomacia, sí, pero aparentemente sin llamar a quienes más inquietos están: España, Irlanda, Islandia, Eslovenia y Países Bajos.
Las palabras de Weißmann, según recogían medios austríacos, apuntaban a que la ORF intentaría convencer a las delegaciones reticentes para evitar una desbandada histórica. Pero RTVE ha respondido con un portazo.
“Aquí no han llamado”, afirmó José Pablo López, desmontando de raíz la supuesta negociación. Y lejos de quedarse ahí, lanzó un dardo directo al anfitrión: “El presidente de la ORF sí ha estado reunido con el presidente de Israel, para que quede clara la politización del concurso”.
La referencia es clara: Weißmann viajó a Jerusalén a principios de noviembre para reunirse con Isaac Herzog y con representantes del canal israelí KAN, gesto que España considera incompatible con el argumento que la UER ha esgrimido durante años: que en Eurovisión no compiten países, sino televisiones públicas.
López remató el mensaje recordando precisamente esa contradicción: “¿Esto no era un festival en el que no participaban los países sino las televisiones? Eso decía la UER”.
Y cerró con dos palabras que no dejan lugar a dudas: “Sin complejos”.
La postura de RTVE no es nueva, pero sí se ha endurecido: España mantiene que no participará en Viena 2026 si Israel figura en la lista de participantes, posición compartida por varias televisiones europeas que exigen la expulsión temporal de KAN mientras continúe la ofensiva en Gaza.
Del otro lado del tablero, Austria —acompañada públicamente por Alemania— se erige como el principal defensor de la continuidad de Israel en el certamen, presionando a la UER para que mantenga a KAN dentro del concurso pese a las amenazas de boicot.
La votación decisiva —o, según fuentes internas, una resolución sin votación formal— llegará a principios de diciembre. Será entonces cuando sepamos si Eurovisión 2026 será recordado como una edición histórica por su celebración… o por su fractura interna.
Mientras tanto, Viena presume de infraestructura, diplomacia y grandes ambiciones para la edición del 70º aniversario. Pero si lo que buscan es un festival sin polémica, deberían asumirlo ya: Eurovisión 2026, tal y como van las cosas, no va a ser un paseo por el Danubio.
Fuente: VerTele