Melody habla, pero no dice: Susanna Griso desmonta su discurso de Miss Paz Mundial

Melody ha vuelto a los focos —y no solo por hacer el helicóptero con el pelo en prime time. Su entrevista en El Hormiguero ha generado una pequeña tormenta mediática, de esas que no matan pero incomodan. En apenas unos minutos, la representante de España en Eurovisión 2024 tocó todos los palos: política internacional, gestión de RTVE, victimismo eurovisivo y hasta defensa de la inocencia infantil a escala global.

Una entrevista que, sin duda, ha dado más juego del que dio su canción en Basilea.

Del helicóptero capilar a las minas geopolíticas

Que Melody haya dicho que no puede hablar de política porque es “cantante, artista, no política” es legítimo. Que inmediatamente después condene las guerras, se lamente por los niños muertos y clame por la paz mundial —como buena concursante de Miss Universo 1999—, ya es más debatible. Y ahí es donde entró en escena la siempre afilada Susanna Griso desde Espejo Público, recogiendo el guante con elegancia quirúrgica:

Si tienes una opinión formada, me encanta escuchar a los artistas, pero para que me digas ‘qué penita que se mueran niños en el mundo’, puedes ahorrártelo”.

Zasca en bandeja de plata.

RTVE, Eurovisión y la canción que no era

No ayudó que en la misma entrevista Melody insinuara que la puesta en escena fue un obstáculo, que RTVE podría haberlo hecho mejor, y que en el fondo todo se debía a una especie de conjura místico-política contra su arte. Pero como bien apuntó Alonso Caparrós, la autocrítica brilló por su ausencia:

Todos los críticos dicen que la ejecución fue impecable, que la canción era malísima, pero que ella no podía hacer más”.

¿Y si sí podía? ¿Y si, por ejemplo, podía haber elegido otra canción que no sonara a pop latino reciclado de 2004?

Las reinas del matiz: Gema López e Isabel Rábago

En la tertulia de Más Espejo, Gema López y Isabel Rábago intentaron poner algo de algodón en el ácido. Gema agradeció que Melody eligiese El Hormiguero para dar su primera entrevista post-Eurovisión, dejando claro que rechazó ofertas mejor pagadas. Noble gesto. Isabel Rábago, por su parte, se alineó con el derecho a no posicionarse si no se desea:

“Estoy feliz de vivir en un país donde no tienes por obligación que postularte en lo que no te dé la gana”.

Un argumento más que razonable… aunque poco compatible con soltar luego mensajes universalistas vacíos como “quiero la paz en el mundo”.

Susanna, sin anestesia

Pero la palma se la llevó, de nuevo, Susanna Griso. Implacable y cristalina, decidió verbalizar lo que muchos piensan pero pocos dicen:

“Ha intentado quedar bien con todos”.
Si cree que le ha perjudicado la política con Israel, que lo diga. Pero no con esas declaraciones a lo Miss”.

No sabemos si en su próximo videoclip aparecerá con una banda que ponga Miss Ambigüedad Diplomática 2025, pero lo cierto es que Melody ha pasado de No sé a No me mojo. Y la televisión, como la vida, no siempre premia la tibieza.

Melody salió a dar explicaciones, pero acabó levantando más preguntas que respuestas. Quiso decir mucho sin decir casi nada, con frases que buscaban ser universales pero terminaron siendo genéricas. Y en la era del clip viral, el titular ambiguo y el mensaje emocional de microondas, hay quien aún espera artistas que se atrevan a hablar claro.

Por suerte, siempre nos quedará Susanna Griso para recordarlo.

Fuente: Espejo Público/Bluper

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