Islandia apaga Söngvakeppnin y deja claro que Eurovisión 2026 no va con ella

No hubo teaser.
No hubo semanas de rumores.
Ni siquiera un intento de maquillar la decisión.

Islandia ha optado por lo directo: no habrá Söngvakeppnin este año. Y no, no es una versión reducida, ni un experimento paralelo, ni un “ya veremos”. Simplemente no se hace. La televisión pública Ríkisútvarpið (RÚV) ya lo ha comunicado a les compositores que habían enviado canciones, cerrando la puerta sin rodeos.

El motivo no es ningún misterio. En diciembre ya se anunció que Islandia no participará en el Eurovision Song Contest2026. Y sin Eurovisión, el engranaje nacional se queda sin razón de ser.

Sin destino, no hay selección

Desde RÚV lo explican con una lógica bastante poco televisiva, pero difícil de rebatir: Söngvakeppnin existe para elegir una candidatura eurovisiva. Si no hay candidatura, el formato se queda colgando.

Eva Georgsdóttir Ásudóttir, directora de programación, lo deja claro. La decisión no es improvisada ni fruto de una semana complicada. Esto estaba asumido desde diciembre. Ahora simplemente se hace oficial y se baja el telón.

Nada de épicas. Nada de discursos largos. El modelo, tal y como se ha conocido durante años, queda descartado.

¿Y ahora qué? Nadie lo sabe del todo

RÚV promete “buena programación alternativa” para ocupar el hueco habitual de Söngvakeppnin. Una frase correcta, pero lo bastante ambigua como para no comprometerse a nada concreto.

No hay un nuevo concurso musical anunciado.
No hay un formato sustituto sobre la mesa.
Ni siquiera hay confirmación de que tenga que existir algo equivalente.

Se está “valorando”. Se está “pensando”. Se está “mirando”. El calendario, de momento, queda en blanco.

Una ausencia que pesa más de lo habitual

Söngvakeppnin no es un programa cualquiera. Para Islandia ha sido durante décadas una cita fija, con sus crisis, sus reinvenciones y sus años más discretos. Pero siempre estaba ahí. Esta vez, no.

La cancelación no suena a parche ni a solución temporal. Suena a pausa larga. A replanteamiento incómodo. A decisión que va más allá de un solo año.

Para 2026, el mensaje es cristalino:
Islandia no estará en Eurovisión.
Söngvakeppnin no se celebrará.
Y no hay un “plan B” listo para ocupar su sitio.

Lo demás, de momento, queda en el aire. Y en Islandia, cuando algo queda en el aire demasiado tiempo, suele significar que el debate no ha hecho más que empezar.

Fuente: RÙV

También te podría gustar...