Eslovenia se prepara en silencio para quedarse fuera de Eurovisión 2026

Mientras Viena se maquilla para recibir el circo luminoso de Eurovisión en mayo de 2026, en Liubliana se respira justo lo contrario: discreción, frialdad y bastante distancia. Sin un comunicado oficial ruidoso, RTV Slovenia ya lo ha dejado prácticamente claro en su borrador de Plan de Programación: Eslovenia no participará en Eurovisión 2026. Ni en el escenario, ni siquiera delante del televisor.
No habrá representante, no habrá delegación y tampoco habrá retransmisión por RTVSLO. Ni del festival principal ni de Eurovisión Junior. Un silencio inédito para uno de los eventos televisivos más masivos del planeta.
El trasfondo político ya no engaña a nadie. La postura de RTV Slovenia es clara desde hace meses: si Israel continúa en el concurso, Eslovenia se retira. Y todo apunta a que esa línea roja sigue intacta. Pero sería ingenuo pensar que la política es el único factor.
El otro gran motivo, menos épico pero mucho más determinante, es puramente práctico: 2026 será, según la propia RTV, “el año del deporte”. Los Juegos Olímpicos de Invierno en Milán y Cortina, el Mundial de fútbol, las competiciones internacionales en Kranjska Gora, Ljubno y Planica… todo eso absorberá presupuesto, equipos técnicos, horas de emisión y energía. Frente a eso, Eurovisión ha dejado de ser una prioridad.
La paradoja es deliciosa: RTV Slovenia no abandona la Unión Europea de Radiodifusión. De hecho, seguirá teniendo representantes activos en sus comités. Es decir: no se salen del sistema. Simplemente deciden no jugar esta partida. Están en la sala, pero no en la pista.
Y lo más inquietante todavía está por venir. Si Israel gana Eurovisión 2026 y el festival de 2027 se celebra allí, la ausencia de Eslovenia podría prolongarse. Lo que ahora parece una retirada puntual podría convertirse en una larga desconexión eurovisiva.
Mientras tanto, la cadena apostará por contenidos locales: más música nacional, espacios dedicados al folclore, un nuevo formato sobre escena urbana dirigido al público joven, grandes programas familiares y más peso para festivales como Melodije morja in sonca y Poletna noč. Música sí. Eurovisión, no.
La pregunta incómoda flota en el ambiente:
¿Se trata realmente de una postura ética… o de una retirada estratégica con disfraz político?
La respuesta empezará a tomar forma el 4 y 5 de diciembre, cuando la EBU celebre su Asamblea General. Hasta entonces, una cosa está clara: en mayo de 2026, cuando Europa reparta sus doce puntos desde Viena, Eslovenia no estará en la lista.
Y eso, por muy silencioso que sea, hace bastante ruido.
Fuente: Evrovizija