Malta reduce la lista a 12 y deja servida la final del Malta Song Contes

Malta ha hecho el primer gran corte de la temporada y, como suele pasar cuando el número se reduce, la cosa empieza a ponerse seria. Anoche, 18 artistas se subieron al escenario del Malta Song Contest con la esperanza de colarse en la final… y solo 12 lo consiguieron.
Eurovisión es así. Alguien pasa, alguien se queda fuera y todos creemos que habríamos votado mejor.
La gala se ha celebrado en el MFCC de Ta’ Qali y ha estado presentada por Keane Cutajar, acompañado por dos nombres que en Malta ya son casi patrimonio eurovisivo: Destiny Chukunyere, ganadora de Eurovisión Junior 2015 y representante de la isla en 2020 y 2021, y Gaia Cauchi, vencedora del certamen infantil en 2013.
Y por si la noche necesitaba un giro inesperado, el escenario recibió como invitado a Tommy Cash, representante de Estonia en Basilea, demostrando que en Eurovisión siempre cabe un poco de caos bien entendido.
Los 12 que siguen en la carrera
Tras combinar jurado profesional y televoto, estos son los 12 artistas que regresarán el sábado para luchar por el billete a Viena:
- Ema – Achikuku (Don’t Think About It)
- Matthew Cilia – Brutality Mentality
- Denise – Trophy
- Kelsie Borg – Let a Girl Breathe
- Aidan – Bella
- Adria Twins – Nerġà nqum
- Mark Anthony Bartolo – Mumenti sbieħ
- Janice Mangion – Univers
- Matt Blxck – Ejja lejja ħdejja ‘l hawn (The Flute)
- Nathan Psaila – Ganador
- Mychael Bartolo Chircop – My Sweet Angel
Doce propuestas muy distintas entre sí, que es justo lo que uno espera de una preselección en este punto: estilos variados, emociones para todos los gustos y al menos una canción que mejora mucho más en directo de lo que parecía sobre el papel.
A un paso de Viena
Ahora ya no hay red. Estos 12 artistas volverán a subirse al escenario con un único objetivo: representar a Malta en Viena y tomar el relevo de Miriana Conte, que el año pasado defendió a la isla en Basilea y terminó en 17ª posición con Serving.
Un resultado digno, sí. Pero también una invitación clara a intentar ir un poco más allá.
La final del sábado lo decidirá todo.
Doce canciones, una elección… y Malta soñando, otra vez, con dar el salto.
Y eso, en Eurovisión, ya es media victoria.